jueves, 30 de abril de 2009

Carry Me Home


The Hellacopters - Carry Me Home
By the Grace of God (2002)

I was paralyzed
as i opened up my bloodshot eyes
do i really wanna know
where i've been or where i've put my nose
i'm in a rut
keep kicking myself in the nuts
in a stairwell i seek
the lair where i stuck my dirty beak

so i'm back again it's ok
well be that as it may
over and over away
into the fires unknown
into obliveon through sticks and stones
pick up the phone - my jacks are all blown
oh these nights out alone
come carry me home

a habit hard to break
take me home good lord for heavens sake
the doctor's not in
got no cure for the medicine

so i'm back again it's ok
well be that as it may
over and over away
into the fires unknown
into obliveon through sticks and stones
pick up the phone - listen to me moan
oh these nights out alone
come carry me home

everytime i make the round i turn around
i'm put upon the rack
everytime i stand up i fall flat on my face
and break my back - tombstoned and chickenshacked

viernes, 10 de abril de 2009

Lucía cumple su segundo mes... Come on Let´s go

Hoy, día 10 de abril, Lucía cumple su segundo mes. Ya le han puesto sus primeras vacunas y la tía ha aguantado los pinchazos como una campeona. Ha habido suerte y no le ha subido la fiebre, lo que suele ser habitual.

La nena ya está mogollón de espabilada. Sonríe, hace gorgoritos, sigue los movimientos de los objetos... vamos, que en dos días ya se va a lanzar a hablar... Ah, y ya tiene su canción favorita, menuda marcha...


Ahí van unas cuantas fotos:

En esta podemos verla toda tranquila después de haberse pegado un atracón de leche materna... Es como un koala...


Aquí podemos verla en brazos de papá mientras posa para la cámara...


Y en esta mira a la cámara con una mezcla de curiosidad y desconfianza...


viernes, 3 de abril de 2009

Gran tema

Me uno al mundo "Go ear", que no todo van a ser fotos de Lucía...


¿quién escribirá la historia
de lo que pudo haber sido?
yo que soñaba despierto
ya no sueño dormido
¿ con quién estarás ahora?
quién te va a dar de comer
en el día mundial de la mujer

voy a seguir hasta encontrar
una parrilla en dolores
no miraste bién
en mis espejos retrovisores
ahora que pusiste el freno
espero que encuentres algo bueno
que morder, que morder

eduardo subí la radio,
yo enciendo un petardo
¿cuánto falta para llegar
a cualquiér lugar?
ojalá te sientas
solamente un poco mal
en el día de la mujer mundial

¿quién está preparado
para ser un chico abandonado?
¿quién tiene el blanco del camino
en el ojo, marcado?
edu, ¿falta mucho
para parar y comer?
es el día mundial de la mujer

no entendí si ibas a ser
libre o esclava
no entendí si fui tu dueño
o un borracho que pasaba
soy grande pero tengo
algo que aprender
es el día mundial de la mujer

elegí pena u olvido
o sudor compartido
ojalá no me arrepienta
de haberme conocido
lo importante es que núnca
pude hacerte sentir mal
felíz día de la mujer mundial

miércoles, 18 de febrero de 2009

La primera semana


Lucía cumplió ayer, exactamente a las 15.20 horas, su primera semana de vida. Como podéis ver en las fotos, a la tía le gusta la cámara...



De momento, Lucía ha demostrado cierto gusto musical, pues su disco preferido para conciliar el sueño es el "Watermark" de Enya, con el que se queda frita... habrá que esperar un poco para aficionarla a los Ramones...


Para celebrar su primera semana, ayer empezó a usar el chupete que, por cierto, le encanta...


jueves, 12 de febrero de 2009

Lucía ya llegó...

Tras 40 semanas y 6 días de espera, Lucía ha venido a este mundo. En la foto podéis verla en brazos de su orgulloso padre, un poco "tenso" aún a la hora de tomarla en brazos...


No me negaréis que es una monada...

Aprovecho para dar las gracias por todas las felicitaciones recibidas. Seguiremos informando.


lunes, 2 de febrero de 2009

La paternidad se hace de rogar...

Escribo este post para acallar rumores... Lucía todavía no ha venido al mundo... En teoría, el próximo miércoles es la "salida de cuentas".
La verdad que el parto no tiene mucha pinta de ser inminente, pese al avanzado estado de gestación de su madre...

Seguiremos informando...

Por cierto, Guaje Merucu, ¿por qué no se puede acceder a tus blogs?. Has perdido un fiel lector...

jueves, 18 de diciembre de 2008

Fenómeno Fan: El frutero


El pasado 12 de diciembre pudimos contar en la UNED de Tudela con la presencia de Santi Rodríguez, más conocido por su genial personaje del "frutero" en la serie "Siete Vidas".
Geniales los monólogos y genial persona.

viernes, 14 de noviembre de 2008

Vamos a publicar algo...

Habrá que mover algo el blog, aunque la verdad es que cuando tengo tiempo no tengo ganas de escribir, y cuando tengo ganas no tengo tiempo...

Además, hay demasiados temas de actualidad como para seleccionar uno: la enésima crisis del Madrid, que aburre a las piedras; la cumbre de Washington que dicen que cambiará el destino de la Humanidad, pero que valdrá únicamente para que los polítiquillos se pongan morados de canapés, ZP incluido; o el nuevo mesías Obama de las narices, del que parece que ya se van olvidando un poco... porque menuda vara...

Y en cuanto a las novedades vitales, decir que Lucía sigue su crecimiento imparable en el útero materno, y sus "pataditas" ya son visibles desde el exterior. Si fuera hombre, su futuro estaría en el fútbol, seguro, a tenor de la fuerza y vitalidad de sus movimientos.

Y, por rellenar, una letra de una canción (con la que solían cerrar los conciertos) de Ktulu, un grupo de metalón hoy desaparecido que tan buenos momentos (conciertos) nos hizo vivir a algunos allá por finales de los '90...

Hasta la próxima...


Solo

No sé, cómo, cuándo, dónde
ni tampoco sé muy bien porque
si tengo algo, todo o nada
o lo he dejado de tener
las cosas suelo olvidar
mi memoria no dá para más
solo me queda aceptar la existencia de la realidad

Soy el mejor de mi habitación
siempre y cuando esté solo yo

Dudo si hago bien o mal
o tan sólo lo que puedo hacer
lo que tengo claro es que difícilmente cambiaré

Soy el mejor de mi habitación
siempre y cuando esté solo yo

Solo yo...

(Ktulu "Confrontación", 1997)

jueves, 25 de septiembre de 2008

Parece que va a ser niña...



O eso dicen las ecografías. Según la ginecóloga, se parece a su padre (pobre niña), aunque a mí me recuerda desde al Pozí hasta a Brad Pitt...
Lo importante es que todo va bien y, Lucía (ese será su nombre más probable) está perfectamente. Sigo alucinando con todo el proceso, la verdad...
Seguiremos informando...

viernes, 5 de septiembre de 2008

miércoles, 16 de julio de 2008

Crónica de un viaje a Grecia III: de Atenas a Olympia pasando por Micenas

Tras el relato de la estancia en Atenas, los siguientes posts contarán en qué consistió el circuito de cuatro días (de miércoles a sábado) que realizamos por la Grecia continental. Personalmente, no me gustan nada este tipo de viaje organizados pero, en nuestro caso, era la única forma de visitar más lugares en menos tiempo.

La guía que nos acompañó durante los cuatro días se llamaba Artemisa, como la diosa. La verdad que la tía controlaba bastante y le molaba bastante la historia. Era bastante crítica con la Grecia actual, claro está, comparándola con las época gloriosas pasadas. El conductor del autobús, cómo no, se llamaba Kostas... no podía ser de otra manera... La verdad que los dos fueron bastante amables, porque imagino que estarán hasta las pelotas de tratar con turistas españoles año tras año...

En cuanto a nuestros compañeros de autobús, haré una descripción somera: dos parejas de andaluces de Algeciras que cumplían todos los tópicos: graciosos y juerguistas; una pareja de asturianos de unos 50 años, concretamente de Mieres; un picoleto con acento madrileño (bastante arrogante) con polo con la bandera de España, bermudas y náuticos sin calcetines, y su mujer, de acento canario (mi hipótesis: lo trasladaron a él a Canarias, allí dejó embarazada a su mujer y tuvo que casarse con ella; tenían toda la pinta); una pareja madura de gallegos en los que al hombre, que apenas hablaba, le daban arrebatos de repente y gritaba algo en alto tipo “¡a comer que hay fame!”; una pareja de recién casados madrileños a los que no les gustaba nada de la comida y tenían alergia a todo (entre otras cosas, al olivo, por lo que lo pasaron bastante mal); y otra pareja madura de hombre cacereño y mujer madrileña, cuya hija estaba de Erasmus en Tesalónica. Había más gente, pero ya no llamaban la atención.

Lo peor del circuito era que comíamos todos juntos, compartiendo mesa, con lo que no quedaba otra que relacionarse. Con los que más contacto tuvimos fue con los andaluces, la pareja de alérgicos y el cacereño y su mujer. No eran mala gente, la verdad, pero acaba uno un poco harto de verlos cuatro días seguido...

La ruta del primer día fue la siguiente: Atenas - Corinto - Epidauro - Micenas - Nafplio - Tripoli - Megalopoli - Olympia

La salida de Atenas, dirección Corinto, tuvo lugar atravesando una zona portuaria bastante fea. Refinerías petrolíferas, almacenes, naves industriales... y escondido entre todo ello, las ruinas del santuario de Eleusis, adonde se iba en procesión desde Atenas, supongo que por el mismo sitio ocupado por las fábricas. Cuánto ha cambiado la zona desde entonces...

Tras salir de la mole ateniense, la primera parada fue en Corinto, para ver el famoso canal. La verdad, sí que es espectacular, pero se pasa por encima sin pena ni gloria. A un lado se ve el Golfo Sarónico y al otro, el de Corinto. Y ya está. No tuvimos la suerte de que pasara algún barco, con lo que seguro que hubiera sido más divertido. Tomamos una tirópita (pastel de jamón y queso) de desayuno, por cierto.

De Corinto seguimos al Teatro de Epidauro. Allí se supone que había nacido Asclepio-Esculapio, hijo de Apolo, que fue famoso en la antigüedad por sus poderes curativos. Epidauro se convirtió en lugar de peregrinación de gente que quería curarse milagrosamente (como Fátima hoy en día, vamos, pero con más estilo). Básicamente, vimos el teatro, muy bien conservado y bastante espectacular, demostración incluida de una tía dando palmas para que apreciáramos la buena acústica. La verdad que la tenía.

Tras una breve parada en Nafplio, primera capital de Grecia tras su independencia de los turcos, llegamos al punto fuerte del día, aunque, para mí, podría decir que era el punto fuerte de todo el viaje, tras la Acrópolis de Atenas: Micenas.

Tras ver el Tesoro de Atreo, también llamado Tumba de Agamenón o de Clitemnestra (llamado porque sí, no porque estuvieran enterrados allí), que ya impresionaba bastante por el tamaño de los sillares que lo franquean, llegamos, poco a poco, a la Puerta de los Leones... Si ya me emocionó la Acrópolis, no podría definir lo que sentí al subir la rampa y franquear la Puerta... pensar en la salida del ejército hacia Troya... la vuelta del rey de Micenas y de los Aqueos, Agamenón, tras la caída de Troya para ser asesinado por su mujer, Clitemnestra, y su amante, Egisto.... todo mito, claro está, pero Schliemann descubrió el lugar (y las ruinas de Troya) basándose en Homero, con lo que dicho mito tiene cierta base histórica. Tuvimos suerte porque fuimos a una hora en la que estaban a punto de cerrar y había poca gente, por lo que pudimos recrearnos bastante en disfrutar del sitio... La verdad que me dio pena volver a atravesar la Puerta de los Leones al salir, por la rampa que pisaron tantos héroes míticos... pero así es la vida, tocaba ir a otro lado, concretamente a comer a un restaurante llamado “El Palacio de Agamenón”... Cualquier parecido con Micenas era pura coincidencia... Tocaba moussaká... Me quedé con ganas de ver las ruinas de Tirinto o de Argos, importantes ciudades micénicas, pero en otra ocasión será...


El resto del viaje, bastante largo, hacia Olympia, trascurrió en el autobús, atravesando Trípoli y Megalopoli, horrenda ciudad que me recordó, vista desde los alto, a la Springfield de Los Simpsons. Una central térmica en el horizonte podría ser la central nuclear del Sr. Burns, y el plano en damero recordaba bastante a una pequeña ciudad americana.

A este punto, hubo varias cosas de Grecia que me llamaron la atención: la primera, lo mal que conducen. Y es que los griegos aprovechan el arcén como tercer carril, con lo que siempre tienen un carril por el que adelantar. Da igual que haya línea continua. Te puede salir un coche en un cruce en plenas narices, pero no pasa nada: se reduce velocidad y se deja pasar... sin pitidos ni improperios... eso es ser civilizado, sí señor...

La segunda cosa, bastante macabra: una especie de pequeños altares con aceites y urnas en su interior que se ven en muchas zonas de las carreteras, en la cuneta. Según nos explicaron, se trata de sitios donde murió gente en accidente. La familia y amigos les coloca un altar para recordarlos. Había curvas con 12 altares...

Y la tercera, además de que todas las casas tenían placas de energía solar (subvencionado por el estado), fue la cantidad de casas a medio construir, o sin tejado, con todos los hierros del hormigón al aire. Algo muy llamativo, con casas donde vivían en la primera planta pero tenían el bajo sin construir... pero mogollón... la razón, según me han explicado, que se paga menos contribución, o renta, o lo que sea... debe ser curioso lo de las licencias de construcción en Grecia...

Llegamos a Olyimpia, lugar bastante frondoso, ya de noche, y tras llegar al hotel y cenar nos acostamos a la espera de visitar el lugar donde nacieron los Juegos Olímpicos. Pero esa será otra historia... si llego a escribirla...

lunes, 7 de julio de 2008

Crónica de un viaje a Grecia II: la Atenas milenaria

Dejábamos el anterior relato en la llegada a Atenas, capital de la actual Grecia. Por dar algún dato sobre la ciudad, decir que tiene unos 3 millones de habitantes (más de cuatro si le sumamos la zona portuaria del Pireo y su área metropolitana) y que concentra aproximadamente a un tercio de la población griega. Siempre que hablamos de Atenas, a todos nos viene a la mente la Acrópolis, el Partenón, el Erecteion y las cariátides... vamos, la época clásica, en el siglo V a. C. Y poco más... esto se explica porque tras ser conquistada Grecia por los romanos, allá por el siglo II a. C, y desde que Justiniano suprimiera su universidad allá por el 529 de nuestra era, Atenas conoció tiempos de decadencia... y así llega hasta 1832, cuando Grecia obtuvo su independencia del imperio otomano (los turcos), y en 1834 recibió la capitalidad del estado (antes era Nauplio la capital). Atenas de aquella tenía unos 5.000 habitantes. A partir de ahí, tuvo un crecimiento constante con dos momentos cumbre: la vuelta de los griegos emigrados en Asia Menor tras la guerra con Turquía en la década de 1920 y tras la II Guerra Mundial, como otras tantas ciudades. Y ese crecimiento acelerado tiene su plasmación física en el actual trazado urbano y sus edificaciones... Fin de la introducción.

Nuestro día en Atenas amaneció a las ocho y media de la mañana. La razón: el horario de desayuno del hotel finalizaba a las nueve. Tras un café griego totalmente aguado, al que luego me acostumbraría y me parecería hasta rico, nos dispusimos a enfrentarnos a la capital griega y el primer destino, que no podía ser otro que la Acrópolis...


Ya desde la ventana de la habitación pudimos ver las primeras imágenes de la urbe que se podrían resumir en la palabra caos. Gente cruzando por en medio del tráfico, bastante intenso; multitud de motocicletas del año catapún; taxis; ruido... vamos, Atenas en estado puro... pero era lo que imaginábamos, una ciudad con vida...


Antes de salir del hotel, decidí hacer uso del idioma griego para preguntar en recepción sí se podía ir andando desde allí a la Acrópolis La pregunta estaba perfectamente formulada, claro, al igual que la respuesta que me dieron, de la que lo único que comprendí es que la recepcionista aconsejaba ir en metro (porque nos señaló en el mapa, claro está). Recordé el consejo de un amigo grecohablante que me recomendaba utilizar el inglés porque no iba a entenderme bien con los griegos...


Total, que salimos del hotel y enfilamos la Avenida Pireos en dirección a Omonia y su parada de metro. Por el camino, vimos los primeros quioscos llamados “perípteros”, donde se vende de todo, hasta películas porno. La plaza de Omonia, una de las principales de la ciudad, es un hervidero a cualquier hora. Gente por todas partes, quioscos, yonquis, pakistaníes, tiendas de pan... no cabe duda de que Atenas es una ciudad occidental, pero el ambiente tiene algo oriental, algún olor y sabor de ciudad árabe...


Tras llegar en metro a la estación de Acrópolis, comenzamos nuestro homenaje a los antiguos griegos y subimos hacia los monumentos... No podría describir mi emoción (reflejada en mi cara, según mi acompañante) al subir por las faldas de la Acrópolis en dirección al Teatro de Dioniso, la primera parada. Imaginar a las gentes en la época clásica subiendo aquel camino, a Jerjes y los persas arrasando Atenas durante las Guerras Médicas; a Pericles y Fidias en dirección a las obras del Partenón... Impresionante. Tras visitar el teatro (veríamos unos cuantos más en el viaje), pasar al lado del Pórtico de Eumenes y ver desde fuera el Odeón de Herodes Ático, enfilamos el camino a los Propileos, pórtico de entrada a la Acrópolis, donde nos golpeamos con la marea de turistas... lo que éramos nosotros, mayormente.


La verdad es que los Propileos impresionan por sus dimensiones y por el mármol brillante (por efecto, claro está, del paso de los turistas) del que están hechos... no pude evitar tocar las columnas, pese a los carteles de prohibición... y es que cuántas manos habrán tocado aquella columna antes que yo... las de millones de turistas, claro... en ese momento, aprovechamos una sombra para protegernos con crema solar (eran las diez de la mañana pero el sol griego comenzaba a azotar sin misericordia). Recordé una frase que aparecía en un diálogo del libro para aprender griego moderno“Elliniká Tora”: “Ο ήλιος στην Ελλάδα είναι πολύ δυνατός” (El sol en Grecia es muy potente).


La verdadera emoción llegó al subir los escalones y contemplar la explanada: a la izquierda, el Erecteion y las Cariátides; y a la derecha, el Partenón que, pese a estar hecho polvo, impresiona bastante... algo atónitos, nos dirigimos en primer lugar al Erecteion. No me voy a parar en detalles: muy bonito, aunque las Cariátides no parecen tan grandes de cerca, lo de la marca del tridente de Poseidón en la puerta me pareció una auténtica frikada y lo del olivo sagrado de Atenea otra; me gustó su variedad de perspectivas, es un santuario distinto según desde donde lo mires.


Tras el Erecteion, nuestros pasos nos llevaron al soñado Partenón... y no nos defraudó, sus dimensiones imponen, y el brillo de sus mármoles, y su sobriedad, y sus líneas rectas, y la anchura de sus columnas en la base... buf, Fidias (o los pringados que curraron en su nombre) realmente hizo un buen trabajo... nos sentamos un rato a deleitarnos en su contemplación en una barandilla donde vimos algo que nos impactó casi más que el Partenón: la extensión de Atenas en el horizonte... impresionante... casas y más casas de 4-5 alturas como mucho extendiéndose durante kilómetros... ya sabemos donde se ubicaron los emigrantes de Asia Menor, claro... el mar Egeo y el puerto de El Pireo al fondo, luminosos...


Otro inciso: los vigilantes. Morenos, con barba de cuatro días y gafas de espejo tipo Cobretti. Y el silbato para incordiar a los guiris osados. La verdad que no tengo clara su función: si son meros vigilantes o si saben algo de arqueología. Desde ese momento, ese prototipo griego fue definido durante todo el viaje como “los Kostas”. Fin del inciso.


Tras un rato y varias vueltas al Partenón admirando su magistral sencillez, decidimos bajar hacia la roca del Areópago. Tras sentarnos en ella y reflexionar sobre cuántos juicios se dirimirían allí, bajamos en dirección al Ágora, el centro administrativo y de la vida pública en la época clásica... Vimos el Teseion, el templo mejor conservado de la época, restos de edificios, cloacas, gimnasios... y los perros de Atenas... cómodamente tumbados a la sombra del museo y haciéndose fotos con los turistas... un tema curioso el de los perros en Atenas. Los controla el ayuntamiento, y viven en total comunión con la ciudad y en medio de su caos sin mayor problema... salvo que los molestes... entonces son implacables...


Tras el empacho de piedras, decidimos bajar al barrio más típico y tópico de Atenas: Plaka. Y hago aquí un inciso: dado lo gracioso de nuestro carácter español, estoy seguro que las dos cosas que más oyen los griegos de boca de un hispano es el “Jronia que Jronia” y el “plaka, plaka”. Es lo que hay... Simplemente, y por si alguien aún no lo sabe, que Jronia (en griego Χρόνια) es el plural de Xronos (Χρόνος) que significa “año”. El “que” es “και” en griego y significa “y”. Por tanto, Χρόνια και Χρόνια, “años y años”. Así que ya sabéis, españolitos, las gilipolleces que decís en griego... Lo del plaka-plaka no merece la pena aclararlo. Quien no conozca al “Yoyas” de Gran Hermano ya es un tremendo afortunado y no voy a ser yo quien le amargue la vida...


Tras este inciso, decir que Plaka me pareció el típico barrio turístico como en otros tantas ciudades y países, con ochenta mil tiendas de souvenirs y ochenta mil bares, con camareros pesadísimos en la puerta a la caza del güiri... tras sortear a una docena de camareros y, tras múltiples indecisiones (ya sabéis, todo el mundo quiere timar al turista), acabamos sentados en la terraza de una taberna bastante cutre en la calle Mitropoleos, en la que la gran mayoría eran griegos (buena señal, supongo). Allí nos zampamos sendos “soublakis”, uno de carne y otro de pollo, que son una especie de pinchos morunos a la brasa, acompañados de patatas y pan de pita.


Ya me he extendido demasiado. El resto del día lo dedicamos a ver el Templo de Zeus que, pese a lo ruinoso, impresiona por sus dimensiones, y las murallas de Temístocles (supongo que restos de los “muros largos” que llegaban hasta el Pireo).


Otro día contaré la anécdota de la calle de los yonquis, al lado del hotel, y de lo que tuvimos que atravesar para llegar a Psirí... pero creo que ya he escrito demasiado...

martes, 1 de julio de 2008

La noticia más importante de mi vida


Para acallar los rumores ahí va la noticia:
voy a ser padre
Si todo va bien, ocurrirá en el próximo mes de febrero.
Iré dando más detalles.
Gracias por las felicitaciones de los que ya lo sabíais.


martes, 3 de junio de 2008

Crónica de un viaje a Grecia I: diario de un largo camino hacia Atenas

Situémonos. Lunes, 12 de mayo. Dos días después de la boda. Y nueve días después de la preboda. Con todo lo que ello implicó de preparativos, atender a gente, preparar en el trabajo asuntos para la ausencia, beber, comer... Vamos, que teníamos bastantes ganas de largarnos y desaparecer de la circulación quince días... Este es el principio de la crónica de esos quince días...

El viaje hasta Atenas hubo que dividirlo en varias etapas, lo que es una de las desventajas (mejor dicho, la única desventaja) de no vivir en Madrid.

Primera etapa: autobús Tudela-Madrid. 10.30 horas.
Sin problemas, salvo la clásica escala absurda en Cintruénigo para subirnos al bus que viene de Pamplona porque a la empresa Conda no le sale de las pelotas desviarlo 16 kilómetros y que entre en Tudela. Pero ya lo sabíamos de otras veces. No hay problema.

Segunda etapa: metro Avenida América – T4. 15.20 horas.
La llegada a esos intestinos oscuros de Madrid y la Avenida América se produce sin sobresaltos. Tras sortear el típico guirigay en la salida, cogimos el metro y llegamos a la T4 sin problema alguno.

Tercera etapa: facturación y embarque. 16.25 horas.
Los problemas comienzan en la T4: ¿por dónde se va a los mostradores de facturación de la T4? No tenemos ni idea. Es la primera vez que viajo desde allí. Y no hay ningún mostrador de información en nuestra línea a de visión, que abarca unos cien metros. Decidimos seguir unas señales de tamaño minúsculo que parece que lo indican. Subimos una planta. Otra planta. Y otra planta. Y al final los encontramos... ¿Cuáles son los nuestros? Doscientos y pico. Bueno, pues toca caminar...
Llegamos, al fin, pero los dos mostradores que marca el panel de vuelos no están iluminados... otra duda. Pregunto al tipo del mostrador de Iberia, tras una breve espera por el típico pesado que tiene que preguntar todo (otro como yo, vamos). El empleado me explica amablemente: esto que tienes es un billete electrónico. Tienes que ir a esa máquina e imprimirte las etiquetas de la facturación y la tarjeta de embarque, y luego ir a cualquiera de aquellos mostradores a facturar equipaje. Pero los que marca el panel no están activos, replico. Da igual, vale cualquiera... Bien. Allá vamos. Con algún problema logramos vencer a la máquina del billete electrónico, aunque al elegir asiento sólo aparecen disponibles los de al lado de la salida de emergencia y los de atrás. Cogemos los de atrás y vamos a facturar.
Allí nos dicen: tenéis mal asiento, los de atrás no se pueden abatir. Respuesta: pues son los que había. Continúa: en la máquina no se ven todos los que hay... No me diga... Mírenos otros, entonces. Mira... mmm... sólo quedan los de las salidas de emergencia... (Lo mismo que hemos visto nosotros, claro). Son algo mejores... pues hala, esos. Una duda me asalta en este punto: de doscientos asientos, ¿por qué sólo quedan ésos si aún faltan dos horas para que salga el avión? ¿Se pueden reservar por internet?. Debería habérselo preguntado a la dependienta... Pero ya vamos camino del arco detector de metales...
Siempre es lo más “divertido” de los viajes. Me despojo de todo: ni móvil, ni llaves, ni cartera, ni cinturón... pero pita igual... no logro eludir el resultado esperado: cacheo humillante (por lo menos no me hacen descalzarme). Y algo curioso: a mi acompañante no le dejan pasar un bote de Kas naranja que llevaba en la mochila. Porque es un líquido. Insistiendo un poco logramos que hagan la vista gorda con el líquido de las lentillas... menos mal... Pero no comprendo esa norma... porque luego puedes comprar todo el líquido que quieras: licores, refrescos, agua... vamos, hasta nitroglicerina,... Supongo que son las consecuencias del 11-M y de la paranoia terrorista... En fin, tras cierta espera, logramos embarcar en el avión rodeados de muchos griegos y algún español...

Cuarta etapa: viaje en Avión a Atenas. 18.35 horas.
Tras un buen despegue, una cena a cargo de Iberia y el cambio de hora en el reloj (en Grecia es una hora más), llamó mi atención el hecho de que había unas diez personas (griegas) levantadas de sus asientos, por el pasillo y hablando a voces. Una acodada cómodamente en el reposa cabezas de mi acompañante. Buen sitio. Otros tres haciendo círculo alrededor de otra española que, sentada en su asiento, a duras penas aguantaba el tipo bajo los sobacos y las barrigas de los cincuentones que se asomaban sobre ella. Incluso uno llega a levantarse tranquilamente en plena maniobra de aterrizaje, llevándose una reprimenda por parte de la azafata... Supongo que será cosa del carácter campechano del pueblo heleno... por lo demás, el viaje discurrió sin sobresaltos y concluyó con un buen aterrizaje... Aplausos en el avión... En mi caso, prefiero no aplaudir hasta estar fuera del avión...

Quinta etapa: recogida de maletas y trayecto en autobús hacia el hotel. 23.30 horas
Tras llegar al aeropuerto dedicado a Eleftherios Venizelos, héroe nacional para los griegos, y que tiene calles en todas las poblaciones del país, recogemos las maletas sin problemas, y seguimos fascinados los letreros en griego: Έξοδος / Exit. Para allá vamos. Vemos una persona con un letrero. Es de nuestra agencia. Se llama Fanny. Nos entrega un sobre con información y esperamos. Llegan más españoles. Nos subimos todos a un microbús y para el hotel vamos... Por el camino, la guía nos fue explicando cosas sobre Grecia y Atenas: es una ciudad muy segura, las zonas visitables se recorren bien a pie, los precios son similares a los de España y, lo más importante para ella, que la empresa nos ofrecía varias excursiones (pagando, claro está) detalladas en el folleto por Atenas y alrededores. Unos españoles de edad madura picaron, y visitarían la ciudad de forma guiada y, seguramente, bailarían sirtaki en una “típica taberna” griega a precio de oro. Declinamos la invitación de Fanny. Bastante tendríamos con el circuito por Grecia y el crucero en cuanto a viajes organizados...

En el camino a Atenas, que está a unos 40 km del aeropuerto, pasamos las típicas zonas industriales y terciarias con Carrefour, Lidl, talleres,... vamos, parece que estábamos en Madrid, salvo por el alfabeto griego. Mis “conocimientos” del idioma me permitían leer los carteles, aunque comprendía bastante poco... La entrada a Atenas tuvo lugar por calles un pelín oscuras con alguno que otro edificio ruinoso que tendríamos ocasión de ver a plena luz del día. Finalmente, llegamos al hotel Dorian Inn, que tenía buena pinta por fuera, aunque la habitación tampoco era una maravilla... Para entonces, ya eran más de las doce y media de la noche, hora griega. Decidimos quedarnos en la habitación, descansar y dejar el primer contacto con Atenas para el día siguiente. La fascinante Grecia Antigua, Pericles, Temístocles, Sócrates, la Acrópolis, Plaka y Monastiraki nos esperaban...

viernes, 25 de abril de 2008

sábado, 5 de abril de 2008

miércoles, 5 de marzo de 2008

El domingo toca meterla...

El próximo día 9 estamos llamados a las urnas para introducir la papeleta. A votar. O a botar, en algún caso. Tras una desternillante campaña electoral el domingo acaba todo... Y parece que no hay más opciones de gobierno que el de las barbas y ojos de perturbado y el de las cejas de los ojos azules... Otra opción es no ir a votar, pero entonces es muy probable que estemos ayudando a la opción del barbas...

Tengo claro que la disyuntiva de elegir entre el barbas, el legionario de Cristo y el bronceado levantino, por un lado, o el de las cejas, el del ojo cerrado y el de ejjjpaña, por otro, es parecida a la opción de elegir entre mierda caliente o mierda fría, que diría Bukowski.

Pero voy a tratar analizar los pros y las contras de las dos opciones mayoritarias para ayudar a decidir a los indecisos, entre los que no me incluyo.

Vamos allá:

El de las cejas:

PROS
  • No es católico y (se supone) aboga por un estado laico.
  • Parece seguro que respetará el matrimonio homosexual y las leyes del divorcio y aborto.
  • Alguna de las leyes que ha aprobado han hecho que la Religión no sea evaluable en los colegios.
  • No suele caminar rodeado de banderas rojigualdas.
  • (Parece) que quiere buscar una solución real al problema del terrorismo.
  • No quiere salvarnos de nosotros mismos.

CONTRAS
  • Mucho rollo contra la Iglesia pero al final les ha dado más dinero que nadie.
  • No ha suprimido la asignatura de Religión.
  • Le apoyan una pandilla de tipos grimosos tales como: Víctor Manuel, Ana Belén, Sabina, Jesús Vázquez, Echanove o Fran Perea...
  • Los ministros de Exteriores y Fomento dan auténtica vergüenza ajena...
  • Como no depende de él, los precios y el euribor pueden subir o bajar, según decida la UE y la OPEP.

El de las barbas:

PROS
  • Ha prometido hacernos felices, como a la famosa niña.
  • Va a bajar los precios de la leche, la gasolina, el pan, el pollo... de todo. Aunque no diga cómo.
  • Va a hacer firmar un contrato a los inmigrantes para que demuestren su españolidad y no vengan a quitar el trabajo y a atracar a los españolitos.
  • Acabará con el terrorismo sólo con la fuerza del Estado de Derecho y la Ley.
  • Quiere salvarnos de nosotros mismos.

CONTRAS
  • Está rodeado de rancios y auténticos capullos, machos y hembras: Acebes, Zaplana, Esperanza, Astarloa,...
  • La sombra que proyecta tiene bigote de tipo tejano.
  • Apoya a tipos como Sarkozy.
  • Le apoyan los obispos, los atontaos que querían hacerse ricos en tiempos de Aznar con los sellos, los cazadores y ese engendro llamado AVT. Vamos, lo más selecto de la sociedad plural española.
  • Por lo mucho que le ha cundido estos cuatro años, cualquiera diría que le interesa que eta siga matando.
  • Como no depende de él, los precios y el euribor pueden subir o bajar, según decida la UE y la OPEP.

Vosotros parís y vosotros decidís... Ahí queda eso.

Y, si no, siempre nos quedará Llamazares...

jueves, 21 de febrero de 2008

Los 90 Vol. IV: la fusión

Fue otra de las modas musicales de los 90, aunque ya había comenzado a finales de los 80 con Mano Negra. La fusión, mestizaje, rock latino y demás tópicos. En realidad, era una especie de cajón de sastre donde cabían grupos como los propios Mano Negra y Manu Chao, Amparanoia, Sargento García, Color Humano y los geniales Fabulosos Cadillacs, junto a grupos más rumberos como Dusminguet y Ojos de Brujo, tecnológicos como Macaco, con vena rockera como Todos Tus Muertos o Bersuit, incluso el inclasificable Tonino Carotone o incluso Hechos contra el Decoro y algún disco de Fermín Muguruza.

Hoy, años después de su apogeo, el que escribe estas líneas apenas escucha nada de ese estilo y desconoce su evolución posterior, pero hay algunos discos, como "Libertinaje" e "Hijos del Culo", de Bersuit, o "Vasos Vacíos" de los Fabulosos Cadillacs, que podrían considerarse como verdaderos clásicos de los 90, junto a los símbolos, que podrían ser tanto el "Clandestino" de Manu Chao como "Casa Babylon" de Mano Negra.
Es muy difícil seleccionar un vídeo. Me he decidido por Sargento García y "Amor pa' mi", bastante tópico... Se admiten propuestas para otro CD recopilatorio...

miércoles, 6 de febrero de 2008

Los 90 vol. III: el grunge

Todos lo vivimos, la banda sonora de nuestra adolescencia tardía. El fenómeno denominado grunge, cuyo único nexo común supongo que era la pertenencia de los grupos a la ciudad de Seattle. Porque ya me diréis qué tenían que ver Pearl Jam con Nirvana, los dos más "comerciales", o con Soundgarden y Alice in Chains. También se incluyeron en el grunge (o en el pre grunge) a los geniales Pixies o a aberraciones talesc omo Sonic Youth -los odio profundamente... Supongo que todo acabó con la muerte de Kurt Kobain, aunque hubo algún discazo posterior como "Superunknown" de Soundgarden, y Pearl Jam han mantenido una carrera bastante coherente. Sí que es verdad que, personalmente y con el tiempo, he ido apreciando mucho más la música de aquel entonces comparada con la actual, tras unos años de cierto repudio...

Es difícil seleccionar un vídeo que represente aquella época, pero me he decidido por un directo de Nirvana y el tema "Lithium". Nirvana forever.


jueves, 31 de enero de 2008

Los 90 vol. II: el metalón



Otro clásico de los 90 fue el metal. Sobre todo en su variantes death, trash e industrial. Tendría que mostrar multitud de grupos para abarcarlo: Ministry, Fear Factory, Ktulu, Brujería... Me he decidido por la intro de Sepultura (en el concierto de Barcelona de 1991) porque aún la disfruto cada vez que la oigo... la greña siempre, aunque sea en el corazón (alguno se imaginará un corazón lleno de pelos).


sábado, 26 de enero de 2008

Los 90 vol. I



Ninguno nos libramos de bailar esto, con mejor o peor coordinación, alguna noche de allá por el 93... Y el que diga lo contrario miente... Bastante horrible el Un, dos tres...


lunes, 21 de enero de 2008

La España que quieren los obispos (II): las artes y las letras

(Hacer click en la imagen para agrandarla y poder leer el texto)

Segunda entrega. El Cantar del Caudillo. Acojonante... Ni novísimos, ni Miguel Hernández, ni Ángel González, ni siquiera Blas de Otero. El que mola es La Orden, todo un artista. La envidia de los titiriteros...

martes, 15 de enero de 2008

La España que quieren los obispos (I): El folklore

El documento está sacado de una biografía de Franco en tres tomos localizada en casa de mi abuela. Perdonad la calidad, puesto que es una foto del libro.
No faltan los tópicos: los Reyes Católicos, la Virgen del Pilar, Santiago y Colón... los referentes patrios, vamos... Escritas por católicos y gente de bien, nada de "gais", ateos y divorciados...

martes, 8 de enero de 2008

La vida sigue igual

Se acabaron las navidades, con periplo ovetense incluido, y con una genuina gripe asturiana que me traje -de guai, eso sí ;-)- en la maleta y que me tuvo en cama con fiebre al menos cuatro días... Es lo que tiene haberse aclimatado al secano del valle del Ebro y pasar una semana en el Cantábrico.

Nada más que contar, sólo quería quitar el puñetero post de la Navidad.

lunes, 17 de diciembre de 2007

Otra vez llega la Navidad...

La lotería

La Puerta del Sol a rebosar. Puestos llenos de décimos. Gitanos, payos, ecuatorianos, todos mezclados... Navidad multirracial. Los españolitos hacen cola para comprar sus décimos. Por 20 euros te puedes llevar 20 mil... vaya chollo. No soy jugador (tendré que trabajar toda mi vida, claro) y no sé a cuánto sale la quiniela o la primitiva, pero seguro que por un euro te puedes llevar 4 ó 5 millones. Que lo de la lotería es un timo, vamos. Pero da igual, es una tradición española y debe seguir siéndolo. Y la vara que nos queda por aguantar este finde con los descorches de celebración y todos los tópicos: tapar agujeros, cancelar la hipoteca, regalos para los niños... me aburro sólo de pensarlo...

El derby del siglo

Tras la lotería y antes de la Nochebuena, nos llega el derby del siglo. Con su rollo periodístico correspondiente: más disputado que nunca, el Madrid sólo ha ganado una vez en los últimos veinte años, Messi lesionado, Raúl caga blando, el tridente... vamos, lo de todos los años. Como amante del fútbol y culé reconocido espero lo de casi siempre: un 3-0 con un Madrid penoso. Aunque parece que los merengues están fuertes, pese a no jugar un gran fútbol. Es curioso que cuando el Madrid gana jugando mal se dice que fue “sólido” y que cuando lo hace el Barça fue “gris”. Otro apunte del telediario de la Sexta, domingo 14.45 horas. Apertura de deportes: “Buenísima noticia para el Madrid: se ha lesionado Messi”. Eso es imparcialidad. Lo dejo aquí, que parezco un forofón tipo de la Morena o Manolo Lama.

Papa Noel up your ass

Es la plaga. El terror. Nos invaden. Los Papa Noeles colgantes en las ventanas. Filas y filas de unifamiliares. Miles y miles de soluciones habitacionales. Colmenas residenciales y hasta chabolos. No eres nadie si no tienes un puñetero Papa Noel en la ventana. Los hay para todos los gustos: con escalera, con cuerda, rellenos, inflables... y no sólo Papá Noeles. Este año también hay Reyes Magos. El artículo de moda en los chinos españoles. Cómo nos gusta lo hortera a los españolitos... Leed el enlace. No me extraña nada...


Feliz Navidad y próspero Año Nuevo


Hala, hasta el 2008. Comed y bebed mucho, discutid con la familia y gastad todo el sueldo en regalos y chorradas inservibles. Ya pediréis un crédito para las rebajas, San Valentín y el puente de Semana Santa. Eso es lo que mola. Salud.

viernes, 30 de noviembre de 2007

El más grande


Desde que adquirí el doble disco recopilatorio "Mi vida", las mañanas de limpieza hogareña de los sábados se me hacen mucho más amenas en compañía del gran Julio...

Todo un poeta, nada de Sabinas ni Calamaros... Como muestra un botón:

QUIJOTE

Soy de aquellos que sueñan con la libertad
capitán de un velero que no tiene mar
soy de aquellos que viven buscando un lugar
soy Quijote de un tiempo que no tiene edad.

Y me gustan las gentes que son de verdad
ser bohemio, poeta y ser golfo, me va
soy cantor de silencios que no vive en paz
que presume de ser español donde va.

Y mi Dulcinea, ¿dónde estarás?
que tu amor no es fácil de encontrar.
Quise ver tu cara en cada mujer
tantas veces yo soñé que soñaba tu querer.

Soy feliz con un vino y un trozo de pan
y también. ¡cómo no!, con caviar y champán
soy aquel vagabundo que no vive en paz
me conformo con nada, con todo, y con más.

Tengo miedo del tiempo que fácil se va
de las gentes que hablan, que opinan de más
y es que vengo de un mundo que está más allá
soy Quijote de un tiempo que no tiene edad.

Y mi Dulcinea, ¿dónde estarás?
que tu amor no es fácil de encontrar.
Quise ver tu cara en cada mujer
tantas veces yo soñé que soñaba tu querer,
tantas veces yo soñé que soñaba tu querer.

viernes, 23 de noviembre de 2007

Me olvidé de vivir (por Julio Iglesias)

Noticias Minimalistas

Telediario de la Sexta, jueves 22 de noviembre: "El Barça en crisis" - "El Madrid con todo para el PARTIDAZO de la Sexta".

Me da que Marianín ganará en 2008 las elecciones... hay cambio de ciclo... y las glorias deportivas vuelven a campear por España.

Manifestación AVT mañana en Madrid.

Todo un clásico. Lo que no sé es por qué protestan esta vez... y ni siquiera me he parado a escuchar las noticias. Sí sabemos lo que se verá: trapos rojigualdas, algún aguilucho, vivas a zetapé y aplausos a gente con bigote y gomina...

Su majestad, el gorila rojo y moratinos.

La de dios. Vaya trío. Como los hermanos Marx. El "Buda feliz" es un personaje absolutamente genial, aunque el bourbón y el gorilón horrible no le andan a la zaga... propongo que se unan como cómicos y vayan de gira por la piel de toro y la tierra conquistada... no iban a faltar espectadores...

La roja, favorita para la Eurocopa.

"Los coros, Fiti, los coros". Ya estamos otra vez. Han ganado a Suecia, Dinamarca e Irlanda del Norte, que acumulan entre las tres ni sé cuantos mundiales y Eurocopas, sobre todo en los últimos años... ¿alguien se imagina a los del tiki-taka en un partido contra Italia? Los macharían físicamente los Azzurros... o los franceses... o los alemanes... en fin, la paja mental ya está en marcha y hasta que los eliminen no parará... Leer el enlace cambiando "Mundial" por "Eurocopa" y ya sabréis mi opinión, que no me apetece escribir más...

Indignación por la telebasura

Un subnormal mata a su exnovia después de aparecer en "El diario de Patricia" y pedirle que volviera con él. Un programa donde la gente que aparece no se caracteriza por su alto coeficiente intelectual. Pocas luces. Y apagadas. Lo que siempre pensé es que serían actores, pero no. Son gente real. Y ahora El Gobierno convoca a las televisiones, las asociaciones de mujeres gritan indignadas y los chicos de Gran Hermano siguen encerrados en Guadalix de la Sierra... Y el tomate a las 15.35... Esto es España...

Con Marianín llegaremos a fin de mes... con él es posible

Una pregunta: ¿realmente se traga alguien estas campañas? ¿Quizá los invitados de "El diario de Patricia"?. 360 mil euros ha costado... Ya podían regalárselos a algún españolito, para que cancele la hipoteca y así sí fuera posible... Lo dicho: en marzo, las glorias deportivas vuelven a campear por España...

viernes, 26 de octubre de 2007

La actualidad manda

Qué pasa neng

Está de moda. En todas las cadenas. A todas horas, dando la vara. Sergi. El tarado agresor de inmigrantes es una estrella mediática. Según algunos “liberales”, un español de pro como él tiene más derecho que un inmigrante a vivir en este país. Porque sí. Menudo personaje, por cierto. Seguro que le mola el tunning, el progressive y los quads, y que tiene la bandera que le gusta a don Mariano colgada en la habitación. Que lo guillotinen neng.

El cambio climático

Otro tema de moda. Hasta los huevos nos tienen. Entre el Nobel Al Gore (¿pero ese tipo es ecologista realmente?) y el primo de Rajoy nos van a volver locos. Yo, por si acaso, tiro los envases de plástico en el contenedor amarillo y los de papel en el azul. Y el vidrio en el verde claro. Aunque siempre pienso ¿quién controla las empresas de reciclaje? Es el gran negocio del momento.

Personalmente, creo que la humanidad contamina más que nunca y que, tarde o temprano el planeta lo pagará, pero para certificar un cambio climático hacen falta, al menos, 30 años de mediciones, teniendo en cuenta excepciones y ciclos de calentamiento y enfriamiento que se han dado en la historia geológica sin que el hombre interviniera. Ni el capullo de Gore tiene razón ni va a ser gratis el desarrollo económico de los neoliberales...

viernes, 19 de octubre de 2007

Otro para el club de la comedia





Aunque es mucho más original que el de Rajoy... Y con una sonrisa, claro está...

jueves, 11 de octubre de 2007

viernes, 5 de octubre de 2007

Vacaciones II: la del color especial vol. 2

Allá vamos, con el final del relato sevillano...

Lo dejábamos en el tercer día, que empezó raro, muy raro. Tras despertar, abrí un zumosol que habíamos comprado el día antes en el supermercado del Corte Inglés. Le pegué un trago y excalmé, irónicamente, mmm, qué rico... como es de Pascual... Total, que mi acompañante lo probó y exclamó “este zumo está malo”... cómo malo... que sabe mal... lo vuelvo a probar y es cierto, no sabe como otros zumos del mismo sabor y de otras marcas... menudo sentido del gusto tengo, por mí me lo hubiera tragado entero... Miro la fecha de caducidad, por curiosidad, y era de hacía una semana... o sea, el puto Corte Inglés, sinónimo de calidad, trato exquisito, etc, nos ha vendido un zumo caducado... me cago en sus muertos... por lo menos hemos tomado sólo un sorbo. Es una mera anécdota, pero el tema nos daría algún quebradero de cabeza posterior, como veréis...

Ese día íbamos a ir a un mercadillo que se instala cerca de un puente. Pero nos equivocamos de puente. Y estábamos en el quinto pino, muy cerca de los antiguos pabellones de la Expo. Por lo menos atravesamos Triana y vimos algunos personajes pintorescos. Decidimos ir del tirón al Parque Maria Luisa y la Plaza de España, pese a estar en el otro extremo, pero había que aprovechar el tiempo, que era el último día. Una parada para una cañita a las once de la mañana, y para allá vamos...

Entre y una cosa y otra. Doce del mediodía. El sol en lo alto. Plaza de España. Cemento. Ladrillos derritiéndose. Gitanas con ramitas de no sé qué leches. “Güan for uros. Tri for ten”. Ese era el precio de los abanicos que vendían las mismas gitanas. Viva la gracia andaluza y la soltura con los idiomas. Hicimos algo muy tópico en esa Plaza, sede principal de la Exposición Universal de 1929: buscar tu provincia y fotografiarte. Hay una especie de murales y bancos de azulejos que ocupan todo lo largo de la plaza, donde están representadas todas las provincias españolas en el año 1929. Una putada, porque de aquella las provincias se llamaban Oviedo y Pamplona, y no Asturias y Navarra, lo que implicaba que había que recorrérsela entera. Con el sol acechando. Tras las fotos de rigor y, a la sombra, contemplamos la plaza. Un poco sucia, con cierta decadencia, pero no está mal. Pese al calor, nos acercamos al “cercano” Parque María Luisa, porque servidor estaba empeñado en ver un par de antiguos pabellones de la Expo mencionada, uno en estilo mudéjar, y que hoy son museos. Y las famosas palomas blancas que te comen en la mano. Menuda caminata. Y menudo calor pese a la sombra de los árboles. Aquí sí que había guiris en coches de caballos, y en una especie de triciclos enormes para 4 ó 5 personas. Felices ellos, surcando el parque. Un detalle que me llamó la atención en el parque y en Sevilla en general: el tamaño de los magnolios. Acojonante. De diez metros de alto y un tronco de casi metros de grosor. Si los viera Gabino... Supongo que será a causa del clima, bastante benigno en invierno...

Cuando salimos del parque, a eso de las dos de la tarde, estábamos medio muertos. De sed, de calor y del recuerdo del puto zumosol... Tras un largo camino, decidimos comer en un bar al lado del hotel. Bar Tino. Pinta cutrilla, pero suelen ser los mejores. Pedimos un revuelto y unas patatas ali oli, por aquello del calor, además de unos cuantos botellines de agua. Nos costó terminar, estábamos llenos y a punto de la insolación. Tras comer, nos recluimos en el hotel hasta la tarde, como siempre. Siesta. Pero algo iba mal. Me desperté algo fastidiado, como con un poco de fiebre y con el estómago mal... el puto zumo... o la insolación... no sé... en la tele Alberto Contador se quedaba de la rueda de Radmunssen, que ganaba la etapa... tomé un paracetamol y parecía que mejoraba algo, pero no estaba bien. Mi acompañante empezaba a sufrir los mismos síntomas... ay ay ay... que pasará...

Tras unas cuantas horas sin salir del hotel, sufrí el segundo efecto secundario: diarrea... Mal asunto. Mi acompañante no tardó muchos minutos en ponerse también mal y vomitar... mala pinta tenía aquello, pero pensamos en indigestión, insolación, el puto zumo... Con el malestar ni siquiera cenamos. Ya de noche, servidor pasó por el mismo trance del vómito... Y por una noche horrible. No podíamos dormir, nos dieron las dos, las tres, las cuatro... y, tras una última visita al baño, decidimos acudir a urgencias. Llamamos a un taxi y para allá fuimos. Al hospital Virgen Macarena, donde llegamos casi a las cinco...

En este punto, yo ya iba algo mejor, no así mi acompañante. Entramos, dimos nuestros datos en una ventanilla. Allí nos imprimieron dos documentos que tuvimos que dar en otra sala, atendida por un tío con traje verde que estaba dentro con la luz apagada mirando al frente (absolutamente verídico) y que parecía que le costaba hacer cualquier movimiento. Esperamos una hora en la sala. Menudo espectáculo. Estaba llena, y de gente que no parecía tener graves problemas de salud porque se reía y hablaba a grandes voces. Aquello parecía un mercado en hora punta. Olé el salero. Hora y media. Nos atienden a la vez. A la médico, de MIR recién aprobado, y a las enfermeras, les hacía gracia que fuéramos de Navarra... Pulso, tensión... nos van a hacer una radiografía porque teníamos gases y que, probablemente, sería una gastroenteritis por algo que habíamos comido en mal estado... la ostia... el Bar Tino, las ali oli... todo cuadraba, claro... Nada del zumosol...

Mientras esperábamos, con un suero puesto en vena (por aquello de la deshidratación), comenzaron las cábalas: ahora qué hacemos. En pocas horas debíamos recoger nuestro coche alquilado y partir rumbo a Puerto de Santa María, a unos 125 km. Dudamos seriamente que pudiéramos hacerlo... y más aún cuando eran más de las 7 y media de la mañana cuando nos despacharon, finalmente, en urgencias. Dieta blanda, aquarius, mucho agua... qué putada... Servidor, que estaba más recuperado, tomó una decisión que mi acompañante a duras penas aceptó: en vez de ir al hotel, dormir, e irnos antes de las doce, nos piraríamos ya, a las ocho de la mañana. Yo conduciría el coche hasta Cádiz y allí dormiríamos tranquilamente. De acuerdo...

Tras un largo periplo que incluyó otro taxi, hacer la maleta, esperar al autobús con un tráfico del copón y un loco dando voces alrededor, buscar la agencia de alquiler de coches, esperar la cola, y montar en el coche, a las nueve y pico de la mañana salíamos para Cádiz en nuestro minicoche (Citroen C2)...

Pero esa es otra historia, que corresponde al capítulo III...

miércoles, 3 de octubre de 2007

Vacaciones II: la del color especial vol. 1

Se ha hecho esperar pero aquí está el segundo capítulo de las vacaciones estivales, que incluye la estancia de tres noches en la ciudad de Sevilla y que acabó de manera algo accidentada...

La he fragmentado en dos volúmenes porque me he puesto a escribir y el contenido ha fluido a borbotones. Soy consciente de que es muy pesado leer mucho texto en pantalla. Allá va...

Dejábamos el anterior relato en la llegada a Sevilla. Eso es, estación de Santa Justa (a toda mecha). Lo primero que hicimos al llegar fue buscar una oficina de turismo en la propia estación, que la había. Llegué al mostrador de la misma como único cliente en ese momento, mientras los tres trabajadores de la oficina conversaban amigablemente sobre algún tema que se me escapaba, pero que me hizo esperar impaciente algún minuto más de lo deseado. Tras ser atendido, hice mi petición: un plano de la ciudad. La mujer que me atendía arrancó y me dio una hoja de papel de un bloc cuyas hojas eran el propio plano de Sevilla. Otra pregunta, ¿hay algún autobús que nos deje cerca de la Plaza Duque de la Victoria? La línea 32, creo, que tiene parada aquí mismo, enfrente de la estación. Perfecto, plano y autobús, para qué queremos más.

Salimos de la estación felices pero recibimos un brutal impacto: 45 grados de calor sofocante a las 14 horas... la parada del bus a unos doscientos metros... y dos maletas... allá vamos... llegamos a la parada sudados y nos toca esperar quince minutos... tengo hasta mareos... la gente que espera con nosotros parece estar cómoda... llega el bus y subimos. Va medio vacío y nos sentamos. Durante el viaje, voy consultando el plano de Sevilla mientras apunto las calles por las que pasamos. Son curiosos los carteles de las calles de Sevilla, de azulejos y enormes, por lo que es difícil no verlos. Llegamos a la Plaza, muy cerca de la zona comercial y con un Corte Inglés, y entramos en el Hotel Derby, nuestro hogar las siguientes tres noches que nos recibe con el aire acondicionado a tope...

Llegamos a recepción y nos encontramos una escena curiosa: una mujer pide consejo sobre algún sitio para comer y el recepcionista encorbatado le indica amablemente. Junto a él, otro tipo con camisa blanca y (parece) pocas luces repite los gestos del propio recepcionista pero sin hablar... como con mímica... un tanto surrealista. El recepcionista era un híbrido entre el presidente del Valencia CF y un tío que sale en un anuncio y al que su perro le abandona cuando le toca el cupón de la ONCE. Tras comprobar la reserva, todo correcto, nos entregó la llave de la habitación, que resultó ser una tarjeta agujereada que había que introducir en una ranura de la puerta... En el vestíbulo una extraña máquina de limpiar zapatos que funcionaba con monedas llamó nuestra atención... Tras revisar la habitación y dejar los trastos descubrimos que tenemos hambre, mucho hambre... no había tiempo para buscar algo típico. El McDonalds sabe lo que nos gusta... Tras la comida, una siesta hasta las siete de la tarde parecía ser lo mejor que podíamos hacer...

Cuando despertamos y salimos el problema que nos encontramos fue que, en Sevilla, el calor no amaina con el atardecer. Es sofocante realmente, mucho más que en el valle del Ebro... Decidimos hacer la primera visita al Guadalquivir y a la Torre del Oro, que no estaban lejos del hotel. Sudando y agobiados llegamos al río que subieron los vikingos en no sé qué año (recuerdo leer algo sobre el tema en Noruega). Triana en la otra orilla, la Torre del Oro a nuestro lado. La Maestranza cruzando la calle. Sevilla en estado puro. Piragüistas en el río, verdoso, parecían pasarlo bien jugando a una especie de hockey acuático. Típicas fotos de turistillas y a cenar. Esta vez sí buscamos una tasca o taberna Serrano, con su virgen en la pared, y nos decantamos por unos boquerones fritos y unas puntillitas (como los chopitos asturianos). Todo ello regado por varias cañas de Cruzcampo, que es a Andalucía lo que la sidra a Asturias... Tras tomar un helado y callejear un poco, decidimos volver al hotel a descansar, que ya era hora y mañana sería otro (y caluroso) día.

El segundo día lo dedicamos a visitar los Reales Alcázares y la zona de la Giralda por la mañana, antes de las 13 (por aquello del sofocón). Resumiendo: mucho mozárabe, mudéjar, patios con agua, murallas, jardines palacio de Indias, Giraldillo, barrio de Santa Cruz, etc... realmente bonito. Conocimos la calle Sierpes, famosa por sus comercios que, en realidad, son los mismos que en toda España. Una Casa del Libro me llamó la atención (sólo conocía la de Madrid). Más allá, en la avenida de la Constitución, una FNAC demostraba que Sevilla es una gran ciudad europea... Con sus güiris, claro está. Increíble la cantidad de turistas, sobre todo topiquísimos italianos, que acuden a la del color especial para vivir su embrujo y su duende... Otro aspecto típico sevillano: los coches de caballos. Pobres animales, allí plantados de pie con 45 grados a la sombra esperando al güiri incauto que quiera darse una vuelta... pocos vi con gente montada, la verdad, y es que el turismo ya no es lo que era... Ese día acabamos cenando en una pizzería instalada en unos antiguos baños árabes restaurados, un entorno cojonudo. De todas formas, mi impresión de Sevilla tras este día empezaba a cambiar un poco, y me recordaba mucho a la Gran Vía de Madrid: mucha gente y consumismo, en un entorno atractivo arquitectónicamente. Y así llegamos al fatídico tercer día...

Continuará en otro post...

martes, 11 de septiembre de 2007

Vacaciones I: Rumbo a Andalucía

Comienzo hoy una serie de relatos sobre las, ya lejanas, vacaciones de verano, que este año nos llevaron al país andaluz, cuna de poetas y bandoleros... El primer capítulo, que os resultará, sin duda, bastante coñazo, se basa en las reflexiones que me pasaban por la cabeza durante el viaje de ida. Y es que con algo tengo que rellenar el blog...

El viaje partía de la estación de Tudela, destino Madrid, sobre las ocho y media de la mañana. En un tren Altaria. La primera vez que montaba en un tren semejante. Y es que lo único que conozco de RENFE es esa lata de sardinas, también llamada TALGO, que hace el recorrido Barcelona-Gijón, y al que no tiene nada que envidiar cualquier tren tercermundista, estoy seguro.

El Altaria nos hizo el trayecto bastante cómodo. Sigue, en principio el curso del Ebro, con un brusco giro hacia el sur a la altura de Alagón, dejando la sierra del Moncayo a nuestra derecha. Tras una breve parada cerca de Plasencia de Jalón para adaptarse a la vía de Alta Velocidad, el tren sigue el curso del río Jalón atravesando Calatayud y Medinacelli.

Después de pasar por Guadalajara, entramos ya en la ciudad regional madrileña, con su clásico paisaje industrial-residencial continuo, los aviones llegando continuamente a Barajas, y la cúpula gris de contaminación sobre la ciudad... Siempre que llego a Madrid me pregunto cómo se puede vivir en un sitio así y llego a la misma conclusión: la gente que ha nacido, pongamos por caso, en Moratalaz o Chamberí, pues es lo que ha conocido toda su vida. Para ellos lo raro es el resto... y hay cuatro millones de habitantes sólo en la capital... En fin, un lugar interesante culturalmente y urbanísticamente durante una semana. Luego que se lo queden los madrileños...

Llegamos a la ciudad sobre las once y, lo primero que me llamó la atención, fue que el tren la atraviesa por la superficie. Algo me hacía pensar que, al situarse la estación de Atocha relativamente céntrica, en algún momento habrían soterrado las vías, pero no. Aunque me equivocaba en parte, porque sí que están soterradas, pero de la estación hacia el norte. Y es que el sur de Madrid siempre ha sido la zona pobre, y la barrera de hierro sigue dividiendo a la capital... Pues que sigan votando popular y liberal.

Total, que teníamos billete para el AVE de las doce, lo que nos dejaba algo de tiempo. Tras un croissant con un descafeinado de sobre y un poco de paseo por la estación (tiene un jardín impresionante en medio), nos dirigimos a las vías de alta velocidad. Que son, más o menos, como un aeropuerto, con su zona de embarque, control de maletas por rayos X y todo ese rollo moderno para nuestra “seguridad”. Subimos al tren, cojonudo, claro está, pese a ser billete turista, y nos dispusimos a surcar la submeseta sur y atravesar Sierra Morena hacia la depresión del Guadalquivir, vía Montes de Toledo, Campo de Calatrava, y el valle y la sierra de Alcudia. Llevaba un mapa, claro está, algo imprescindible para mí en cualquier viaje...

Lo curioso del AVE es que va marcando la velocidad en una pantalla, lo que nos produjo bastante distracción en la primera hora del trayecto. El máximo, unos 380 km/h, lo que no es poco... Un aspecto a destacar es el destino que aparece en pantalla: Sevilla Santa Justa, lo que ocasionó chorradas varias por mi parte en referencia a Fiti o Diego y Santiago Serrano, amén del grupo de sus hijos...

RECORRIDO Y GEOGRAFÍA DESCRIPTIVA

Cuando atravesamos los Montes de Toledo y su paisaje me pareció ver, a lo lejos, la Sierra del Chorito, visitada por mí en otros tiempos, y donde se enclava el Parque Nacional de Cabañeros, también llamado el Serengethi Ibérico. Supongo que eran meras imaginaciones, porque tras consultar el mapa veo que la línea del AVE pasa a más de veinte kilómetros de allí. También pasa a unos cincuenta kilómetros de las Lagunas de Ruidera, situadas hacia el este y otro lugar que merece la pena visitar. Todo ello en la provincia de Ciudad Real, para el que esté interesado en ir.

Tras pasar la zona volcánica del Campo de Calatrava y el Valle de Alcudia, plagado de encinas, en lo que dicen algunos que es de las pocas zonas de España que conserva su paisaje vegetal original, llegamos a la provincia de Córdoba y con ella Sierra Morena.

El tópico es imaginarse a Curro Jiménez y los bandoleros a caballo, y la verdad que no me extraña, porque el paisaje invita a ello... Pese a los X-Men en la película del AVE... Una curiosidad geográfica de Sierra Morena es que aparece en el paisaje menos abrupta al norte, en la cara que da a la meseta, que al sur, porque el descenso de altitud es mayor hacia la depresión del Guadalquivir, que entre encinas y campos salpicados de pequeños olivos, se nos iba apareciendo con sus campiñas y relieve aplanado...

Tras una breve parada en Córdoba, que visitaríamos el último día de nuestro periplo andalusí, seguimos hacia Sevilla, final de trayecto. Siguiendo el curso del Guadalquivir, eje de las comunicaciones de la zona, cultivos de regadío y huertos de recreo marcaban el paisaje, llano o suavemente alomado, y nos íbamos acercando a la del color especial, que nos recibiría con 45 grados a la sombra y alguna que otra sorpresa...

Continuará...