BUKOWSKI VERSIÓN SIGLO XXI
El sábado a las cinco de la tarde, tras una visita furtiva al videoclub, tenía en mis manos Factótum, película basada en la novela del entrañable Bukowski, ese que tantos buenos momentos nos dio en la adolescencia tardía.
Interpretada por Matt Dillon y dirigida por un tío noruego cuyo nombre ni lo sé ni me importa (no soy ningún apasionado del cine de autor ni del cine en general, ya lo sabéis) aparentemente tenía buena pinta. Tras aquella sórdida Barfly, interpretada por Mickey Rourke, esperaba ver algo más divertido u original, con un pelín de ironía. Pero nada...
La película comienza con Chinaski llevando un pedido en furgoneta. Tomándose luego una cerveza en un bar y siendo despedido, obviamente, por abandonar su puesto en horas de trabajo... Primera decepción: la película está ambientada en el mundo actual, el de internet, Bush y las multinacionales, cuando la novela original reflejaba el mundo de los años 30 y 40 del siglo pasado... Segunda decepción: puedes estar o no de acuerdo con Bukowski, pero en sus libros no parece retrasado mental o subnormal, como sí da toda la impresión en la película... un tío enorme, gordo, vago, sin sangre en las venas y al que le da igual todo -pero sin pizca de ironía o mordacidad-, recitando algunas frases de genio topiquísimas que parecen sacadas de aquella película sobre los Doors... Tercera decepción: los “jefes” de la novela de Bukowski parecían tipos desquiciados, irracionales, atrapados por la vida, con una pizca de surrealismo. En la peli no, parecen seres mediocres pero normales, el anormal más bien parece Chinaski... Cuarta decepción: sus mujeres. Ni es creíble cómo las conoce, ni cómo las lleva a la cama, ni cómo las deja... Y voy a dejar las decepciones en cuatro, aunque podría contar unas diez, por lo menos...
Lo único que me pareció bien adaptado del original fue la anécdota de las ladillas y la crema, o cuando les echaban a él y a un negro por beber vino mientras esperaban que les dieran trabajo... En fin, los que no la hayan visto ya tienen una opinión previa...
LA ESPAÑA DE ALATRISTE
El mismo sábado, empujado en parte por la decepción Bukowskiana y en parte por no poder ver la Sexta y el partido del sábado (puto país de privilegiados), acudí a las 23 horas a uno de esos cines modernos que se han extendido por todas partes y a los que es necesario acudir en automóvil... prefería aquellos Cine Principado o Ayala, pero ya véis, son las cosas de la globalización...
Sala 2, Alatriste... La España del siglo XVII, los Tercios de Flandes, Felipe IV y la corrupción, Quevedo... buena película, sórdida, sin demasiados tópicos, que retrata bastante bien la decadencia de aquel imperio españolón que algunos añoran y que, como siempre en España, cayó por la incompetencia de los dirigentes y sus incultos súbditos, aquellos que apoyaron posteriormente al absolutista Fernando VII y se levantaron en armas contra Pepe Botella y los ilustrados en el siglo XIX, o los que dieron origen al carlismo, o los que apoyaron cuarenta años de dictadura, o los que salen a la calle a defender la religión en las escuelas... y es que poco hemos cambiado... Una película interesante y entretenida, pero que tampoco va a marcar un antes y un después en el cine español como alguien había dicho...
LA ROJA
Y tenía que hacer mención, como futbolero, al esperpento de Aragonés y la nueva generación de futbolistas jugones... Que siga el abuelo, que es lo que quiere la prensa, y dentro de dos años, si es que van a la Eurocopa (que lo veo difícil, ya que no hay repesca), otra vez a ser los mejores y ganar a Ucrania y perder en cuartos contra el que sea... y si no, pues ya ganarán el siguiente mundial, que son una generación de futbolistas acojonante... jugar no sé si juegan un pijo, pero mediáticos son de cojones... Todos a firmar autógrafos...


















